Mitos y realidades del lenguaje corporal y de los gestos. Sexualidad gestual
La sexualidad gestual
Otros recientes estudios indican que podemos recoger pistas importantes acerca de la gente por la manera en que se mueven. Los hombres juzgan el paso de la mujer y su baile como significativamente más sexy cuando ella está en la parte más fértil de su ciclo menstrual, lo que sugiere que el lenguaje corporal de una mujer está enviando un mensaje de que ella está lista para el apareamiento, lo esté o no, o que haya hombres a su alrededor que se den cuenta.
Entre tanto, las mujeres y los hombres heterosexuales califican mejor los bailes de los hombres fuertes y más altos que los de los hombres más débiles, lo que podría ser una adaptación de las mujeres para detectar buenas parejas y de los hombres para evaluar los posibles oponentes.
Sin embargo, utilizar el lenguaje corporal para evaluar la atracción sexual puede ser arriesgado. Karl Grammer, de la Universidad de Viena en Austria, han encontrado apoyo a la idea popular de que las señales de interés de las mujeres en un hombre removiendo su pelo, arreglándose sus ropas, asintiendo con la cabeza y buscando el contacto visual. No obstante, también descubrieron que hacen el mismo número de señales alentadoras tras el primer minuto de conocer a un hombre, tanto si le gusta como si no.
Este coqueteo es sólo una muestra del interés real si sigue dándose después de los primeros 4 minutos más o menos. Grammer interpreta esto como que las mujeres usan el lenguaje corporal para mantener a un hombre hablando hasta puedan averiguar si vale la pena conocerle.
Mitos y realidades del lenguaje corporal y de los gestos. Interpretaciones diferentes
Interpretaciones diferentes
Aunque existe un acuerdo general acerca de cómo interpretar el lenguaje corporal, podemos estar equivocados, tal como se ha puesto de manifiesto en una nueva investigación que está en marcha.
El psicólogo John Thoresen, de la Universidad de Durham, Reino Unido, filmó a personas caminando y después pasó las imágenes a puntos de luz para resaltar las extremidades en movimiento, mientras eliminaba la información distractiva sobre la forma del cuerpo. Descubrió que casi todo el mundo considera un contoneante paseo como la señal de una persona aventurera, extrovertida, cálida y de confianza.
A paso lento, suelto y relajado, por otra parte, se asociaba con una personalidad tranquila, imperturbable. Sin embargo, cuando los investigadores compararon las personalidades reales de los caminantes con los supuestos que otras personas hacían sobre ellos, no encontraron ninguna correlación.
Podría decirse que en realidad no importa lo que tu lenguaje corporal revele realmente acerca de ti. Lo que importa es lo que otros piensan que les está diciendo. Así que, ¿puede ser una farsa?
Mitos y realidades del lenguaje corporal y de los gestos
Fingir que lo hacen
Thoresen dice que, sin duda es posible fingir ser un paseante seguro. "No tengo datos que apoyen esta tesis", dice, "pero yo creo que la gente puede ser entrenada para cambiar la personalidad que se percibe". También, hay otros trucos corporales que pueden ayudar en la gestión de la impresión. Por ejemplo, la gente que en las entrevistas de trabajo sentados, mantienen el contacto visual, sonríen y asienten a lo largo de la conversación, es más probable que le ofrezcan un puesto de trabajo.
Aquellos cuya mirada se desvía o evitan el contacto visual, mantienen su cabeza quieta y no cambian su expresión tienen más probabilidades de ser rechazados. Si no es algo natural, conscientemente se adopta una postura de confianza, una sonrisa, un asentir y un poco de contacto visual adicional probablemente no le hará daño, a menos que te excedas y pases un poco de miedo.
Fingiendo tranquilidad y confianza se puedn cambiar la forma en que los demás nos perciben, pero la psicóloga Dana Carney, de la Universidad de California, Berkeley, cree que puede hacer mucho más que eso. Ella dice que podemos usar nuestro lenguaje corporal para cambiarnos a nosotros mismos. Carney y sus colegas, pidieron a unos voluntarios a sostuvieran una pose de "alta potencia" o "baja potencia" durante 2 minutos. La primera pose era expansiva, incluyendo el sentarse con las piernas encima del escritorio y las manos detrás de la cabeza, o de pie, con las piernas separadas y las manos sobre las caderas, mientras que la segunda pose invitaba a encorvarse y a ocupar poco espacio.
Posteriormente, jugaron un juego de azar donde las probabilidades de ganar eran de 50:50, y los investigadores tomaron muestras de saliva para comprobar los niveles de testosterona y cortisol (las hormonas de la "energía" y del estrés, respectivamente) en sus cuerpos. Los que sostuvieron poses de gran-energía fueron significativamente más tendentes a jugar que los la pose de baja-energía (86 por ciento frente al 60 por ciento). No sólo eso, la voluntad de apostar estaba relacionada con los cambios fisiológicos. Los posantes energéticos tuvieron un incremento del 20% de la testosterona y una disminución del 25% en cortisol, mientras que los posantes bajo-energéticos mostraron una disminución del 10% de la testosterona y un aumento del 15% del cortisol (Psychological Science, vol 21, p 1463).
"Hemos demostrado que realmente se puede cambiar la fisiología", dijo Carney. "Esto va más allá de la emoción, hay algo más profundo que está sucediendo aquí". La sensación de poder no es sólo psicológica: el aumento de la testosterona está asociada con una mayor tolerancia al dolor, por lo que una pose energética puede realmente hacernos más poderosos. Y esta no es sólo una forma en que el lenguaje corporal puede influir en cómo uno se siente.
Carney apunta que los estudios demuestran que se establece un vínculo directo con las emociones positivas, mientras que los hombros encorvados conduce a sentirse decaído o negativo. También hay muchas pruebas de que fingir una sonrisa te puede hacer sentir más contento, en tanto que el ceño fruncido tendrá el efecto contrario. De hecho, existen evidencias de que las personas que tienen las inyecciones de Botox que les impiden tener el ceño fruncido están en general más contentas.
Mitos y realidades del lenguaje corporal y de los gestos
Concluyendo...
A pesar de estos interesantes resultados, si la ciencia nos ha enseñado algo, es que siempre debemos cuestionar nuestras ideas preconcebidas sobre el lenguaje corporal. Incluso cuando la gente de diversas culturas están de acuerdo sobre el significado de un determinado movimiento o gesto, podemos estar al final equivocarnos.
A medida que se van acumulando evidencias, podría llegar un momento en el que podremos adaptar nuestro lenguaje corporal para manipular con destreza los mensajes que nos enviamos a nosotros mismos. Por ahora, al menos, nuestras concepciones populares pueden ser modificadas con un poco de conocimiento basado en la evidencia.
Fuente: http://manuelgross.bligoo.com/20130415-mitos-y-realidades-del-lenguaje-gestual-y-corporal-segun-estudios
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